jueves, marzo 15, 2007

Conócete a ti mismo: ¿DE DÓNDE VENIMOS?

Me va a costar escribir este post porque nose por donde empezar... nose muy bien lo que tengo que decir ni a donde quiero llegar, así que simplemente empezaré a escribir... a ver qué sale.
Mi infancia... empezaré por ahí.
Siempre fui una niña tímida, un poco diferente... una de esas personas que a menudo sirven de diversión a otras por el mero hecho de ser más débiles, más pacíficas o tener otro punto de vista en la mayoría de las cosas.
Me acuerdo hasta de mi primer día de colegio. Bueno, en realidad lo único que recuerdo es de acercarme a una niña para jugar y recibir un tortazo.
Todos mis años en la escuela fueron iguales. Lo pasé mal. Tenía que aguantar risas, bromas de mal gusto e incluso peleas, en las que todas iban contra mí y yo no podía defenderme ni de una sola. Siempre fui de las más débiles.
Nunca se me han dado bien los deportes, pues no me gustan nada la mayoría. Siempre llegaba la última en las carreras, siempre fui la más regordeta de mi clase y las demás eran esbeltas, delgadas y ágiles.
A todo esto se sumaba mi forma de ser; desde bien pequeña tenía gustos e intereses distintos. Nunca fui racista, nunca me gustó Bisbal ni Chenoa, por lo que el primer año de O.T. era un caso perdido, prefería a Rosa, aunque no me atraía nada de OT pero odiaba tener que hablar de un tema o tener que adorar a algún famoso solo porque todas las demás lo hacían... como ovejitas... todas pisando sobre los pasos de una de ellas, a la que en cuanto se descuidaba ponían verde, pero seguían sin rechistar (y no por miedo, pues en realidad era la más débil de todas).
Yo siempre he pasado de movidas, de peleas, de meterme con la gente... ellas se divertían así, buscando los líos (cosas de niños) pero a mi nunca me gustó herir así que no me metía con nadie, y por ello me discriminaban y me decían que era una cobarde, que así no iba a llegar a ninguna parte y que nunca aprendería a defenderme.
Todos los días igual... si no era por una cosa era por otra.
Al llegar al instituto, las cosas no cambiaron mucho; pues yo seguía más o menos igual. Es más, incluso empeoraron... Empecé a darme cuenta de mis veraderos gustos y a exteriorizarlo (por eso fue por lo que nunca escuché "lo que se llevaba" ni me atrajo "la canción del verano"... siempre quise algo distinto). Ahora todos tendrían más motivos para ridiculizarme y humillarme.
¿Cómo aguanté a pesar de todo? No lo se. Quizá por miedo a quedarme sola... aunque sola estaba. No, yo creo que más bien por costumbre... toda la vida con ellas, no todo eran momentos malos... algunos días estabamos "a bien" y lo pasábamos bien y ahí era cuando creía que las cosas cambiarían... sin darme cuenta que al día siguiente volvería a la misma rutina de siempre. Siempre acababa llorando. Pero claro, ya en el instituto más gente se lo pasaría bien a mi costa (al igual que con otras muchas personas)
De repente me cansé de llorar. Me di cuenta de que no podía estar en una pandilla donde no estaba a gusto, así que dejé de salir un verano y estuve un mes entero metida en mi casa. Pero volví a caer... volví a creer en su palabra, a perdonarlas. Y esto se repitió una vez más, hasta que al fin encontré otro grupo de amigas (que me costó, pues en el carpio todos nos conocemos de siempre). Con ellas sí estaba a gusto, no me insultaban, podía salir si quería y quedarme en casa cuando me apeteciera sin que nadie me pusiese entre la espada y la pared. Conocí más amigas en el instituto y cambié un poco mi forma de ser. Ahora no sería tan cobarde... Si tuviese que decir algo, lo diría a la cara, aunque midiendo las palabras para intentar no herir.

Claro que aún mucha gente me sigue insultando, siguen riendose de mi (hasta gente que a penas me conoce). Aunque cambié, (más físicamente que la forma de ser) y maduré un poco mentalmente, pero sigo siendo demasiado "tonta" a veces, porque ya no es ser buena, sino eso, tonta.
Mi madre, preocupada siempre por mí, también quiso ayudarme. Siempre estuvo ahí. Pero claro... solo eran cosas de niños y sabía que algún día todo debería cambiar, o que yo me daría cuenta y me impondría más. Le agradezco tanto haberme apoyado... al igual que a mi hermano, quien siempre me defendió de los demás a pesar de ser él el primero que se metía conmigo (normal entre hermanos claro).
La verdad es que ya me da igual. Yo ahora mismo estoy muy a gusto, tengo dos amigas en clase que valen millones a las que nunca imaginé llegar a querer y necesitar tanto, tengo compañeras con las que me llevo bien, tengo una pandilla en mi pueblo que son la leche (aunque siempre hay sus más y sus menos, pero generalizo) y me llevo bien con mis compañeras de toda la vida, que he de decir que han cambiado mucho desde mi punto de vista, que ahora están en otras pandillas y me hablo con todas.
Aunque se que hay gente a quien no le caigo bien y que me mira con desprecio, me da igual, la verdad. Yo soy como soy e intento mejorar en lo posible, pero nunca cambiaré para gustar a nadie o para ser como me digan, pues ahora se quién me aprecia de verdad y que lo hacen por como soy.
Respecto a las notas y tal... siempre fueron buenas (menos en educación física claro), y siempre me gustó el colegio y el instituto, aunque ya me saturo (¿y quién no?), con tanto exámen...
Creo que he especificado demasiado, pero como nadie a penas lee este blog... además, todos saben lo que huvo y lo que hay ahora y se que a nadie le va a afectar. Simplemente me he limitado a contar la verdad y como me he sentido siempre. Empecé a escribir sin pensar demasiado y acabé estallando... desahogando esta rabia contenida. Pero nunca ha habido ni habrá rencor por nadie, en absoluto; las cosas cambian y solo son tonterías.
Aunque posiblemente haya quedado demasiado dramático, pero sí lo pasé mal. Claro que no siempre he estado triste y preocupada por eso, olvidaba pronto e intentaba pasármelo bien los días que estábamos bien, además aprendí a no hacer mucho caso y a no tomarme todo tan en serio. Aunque no es lo mismo que se estén metiendo todo el día con una niña de ocho años por su físico y por varias cosas que ahora con 16 años alguien me suelte alguna tontería sobre las pintas que llevo o lo que escucho, sabiendo que me da igual y no me afecta para nada.
Pues eso es lo que he podido sacar de mi pasado... lo demás no tiene mucha importancia. ¿Es por eso por lo que soy así? ¿Por lo que en ocasiones me aparto yo sola, por lo que ya casi nunca me afecta nada de lo que digan sobre mí, sino los problemas que tengan mis seres queridos? Supongo que es por eso por lo que ahora me paso el día dando las gracias a mis amigas, por lo que siempre quiero demostrarlas lo que las quiero y lo que las necesito y lo mucho que significa para mí poder tener alguien en quien confiar realmente, ya que es algo relativamente nuevo para mí. ¡NO SABÉIS LO QUE OS DEBOOOOOO!

Lo que valgo: REBAJAS

Contínuamente nos están poniendo precio por lo que hacemos, pero no valemos lo que nos pagan por nuestro trabajo, sino por lo que somos. El dinero no vale nada comparado con nuestra vida, el esfuerzo realizado por nuestros padres y seres queridos por nosotros, por nuestra educación, por criarnos e intentar que seamos felices y el resultado obtenido es impagable, nada vale más que nuestras vidas; ni todo el oro del mundo.
Nuestras vidas es lo más valioso que puede haber, nuestra existencia, es lo único nuestro en realidad; la única persona en quién podemos confiar completamente, la única que sabe lo que sentimos y lo que necesitamos, lo único que no podemos perder es a nosotros mismos; pues sí podemos perder la vida, pero entonces ya nada de lo dicho tendría sentido, ya no existiríamos y sería una tontería pensar en lo que vale.
Todo el mundo merece vivir, hasta ese asesino que mató a decenas de personas... en mi opinión, nadie debería poder decidir en qué momento se debe acabar todo esto, solo nosotros mismos, y ni eso me parece justo.
Claro, tampoco debes creer que vales más de lo que lo que es en realidad; no eres ni mejor ni peor que los otros seres humanos. No hay que ir por la vida creyéndote el centro del mundo, creyendo que eres lo mejor y que no hay nadie como tú... o simplemente creerte superior a otra persona por cuestiones de raza, edad o lo que sea... Solo eres uno más. Por eso debes rebajarte un poco y ser humilde, no creerte más que nadie.
Muchas veces nos rebajamos nosotros mismo, pensando que no valemos nada, que no merecemos algo o que fulanito es mejor que yo. Por eso hay quienes necesitan una dosis de autoestima y de amor propio, para lo que es conveniente alguien que te recuerde como eres, que aunque tengas algún defecto, como todos, tienes incontables virtudes y el mundo sin tí no sería lo mismo. Cuando sientas que tu vida "vale una mierda", como piensan muchos, simplemente intenta recordar las cosas buenas que has hecho, a las personas que te quieren y porqué te quieren y descubrirás que sin ti nada sería lo mismo y que hay gente que no podría vivir si tú no estuvieses. El que sabe lo que vales en realidad es el que está ahí, al que no le importas por lo que haces o tienes sino por lo que eres.

Dentro de tí está. - ¿Es una niña?

Todos tenemos sueños, ilusiones, metas... que debes luchar por conseguir. Pero debes ser realista y pensar que puedes conseguirlo o no. Si no quieres fracasar, no impongas la verdad.
A mi me gustaría llegar a ser una gran guitarrista (alucinando un poco); me gustaría coger la guitarra y que la gente me escuchase, que les gustase mi música... sentir las notas como lo hago, pero sabiendo que hago que los demás también las sientan... En fin, lo que cualquier aficionado a la música puede desear. Yo intento aprender y seguiré luchando por conseguirlo, pues quien algo quiere, algo le cuesta. Se que si sigo así conseguiré aprender, pero eso no me garantiza que pueda llegar a ser alguien, que vaya a poder tocar en público o que simplemente consiga ser buena. Por eso, se que no debo soñar demasiado, no hasta el punto de llegar a creertelo o a esperar algo más de lo que pueda ocurrir, porque la realidad es otra y si las cosas no suceden como planeaba, fracasaré.
Por eso es mejor no planearlo demasiado... como me solía decir Ignacio en el viaje a cazorla, "Carpe diem". Disfruta hoy y lo demás ya llegará... no crees falsas esperanzas que puedan causarte una desilusión si no quieres ser un fracasado, aunque con esto no te estoy diciendo que no intentes conseguir lo que quieres, pero no te adelantes a los hechos.
Ignacio nos puso el ejemplo de su hijo; cómo él deseaba que fuese una niña. Pero no fracasó al enterarse de que era un niño, porque le quiere de igual modo y no tampoco había descartado la idea de que fuese otro niño...
No me voy a enroyar más en este post, ya que no se me da muy bien expresarme, solo quiero que te des cuenta de esto:
Tú no eres la verdad, las cosas no salen como tú dices porque sí... sólo porque así lo desees. Si piensas eso es cuando fracasarás, al darte cuenta de que las cosas no son como tú quieres.