La VERDAD
EJERCICIO: "Pon las banderillas": piensa en los proyectos personales o escolares que tenías cuando empezó este curso y saliste a esta plaza como un "toro": ¡Te comías el mundo!Pero ya,- es Enero- la fuerza va decayendo, nos han puesto "banderillas", nos hemos desinflado. "Nosce te Ipsum" (Conócete a tí mismo). Piensa en tí y escribe sobre esto un comentario en tu blog o cuaderno de clase.
¿Por dónde empezar? Mm... Supongo que mis metas eran las de siempre, aprender cada vez más, tener buenas notas, pasarlo bien... Ser feliz.
En general, se que no me puedo quejar. Tuve buenos resultados al final del trimestre, mis padres se alegraron mucho y yo conseguí ese propósito. Ellos no me exigen que haga más, solo me piden que haga lo que pueda. Pero yo no solo lo hago por ellos. Vale, me alegra verlos contentos conmigo, pero yo era la que me exigía más y más... y creo que me exigí demasiado, y ellos no lo pasaron muy bien viéndome tan nerviosa y preocupada...
Pero mi vida no acaba en el instituto. También me pongo otras metas fuera de clase, pero algo más amenas. Aunque cuesta, claro, pero me gusta, por ejemplo la guitarra, la lectura... Todo es poco y nunca dejamos de aprender cosas nuevas.
En cuanto a temas más personales... He pasado por malas rachas y mi madre es la que más lo notó (puesto que la mayoría de los conflictos fueron con o por ella, aunque nada, solo tonterías... lo típico de cualquier quinceañera), pero ahora mismo no estoy pasando por un buen momento, y creo que esto se está notando demasiado en clase... ahora no, pero en cuanto empiecen los exámenes y me de cuenta de las pocas cosas de las que me he enterado por estar sumergida en mi mundo ya me podré poner las pilas...
Nose bien como responder este ejercicio, puesto que no es ninguna meta en la que he fracasado, pero sí los chascos que te llevas y los palos que da la vida, que se empeña en joder aún más a los que ya lo estaban, sin darlos tiempo a levantarse.
A las pocas que conocen mis sentimientos (mis AMIGAS, gracias por estar ahí), quizá las parezcan problemillas sin importancia porque hayan pasado cosas peores, o quizá estén un poco hartas de aguantar el mismo royo todos los días, pero aún así me piden que se lo cuente y que me desahogue, y luego me consuelan y apoyan... Pero solo es eso, tonterías que se juntan, y la edad... que de cualquier cosa hacemos un mundo. Pero sea como sea, me viene muy bien ese cariño que me dan; siempre lo necesito, y ahora más. Y es algo extraño, cuanto más daño me hace pensar más me gusta hacerlo... es irónico, pero me gusta de vez en cuando (muy a menudo últimamente, demasiado) encerrarme en la soledad de mi habitación, escuchándo música (toodo el día: en el ordenador, en el mp3, en el cassette...) y pensando... llorando, dibujando, escribiendo, etc. Pero espero que no dure mucho porque estoy cansada de llegar a casa y tener que fingir esa sonrisa forzada y de contestar mal de vez en cuando sin querer, cosa de la que luego me arrepiento.
Pues eso, a luchar por seguir adelante y a superar los problemas, que te hacen ver que estás vivo y en el fondo me hacen ver las cosas buenas. No hay mal que por bien no venga.
¿Por dónde empezar? Mm... Supongo que mis metas eran las de siempre, aprender cada vez más, tener buenas notas, pasarlo bien... Ser feliz.
En general, se que no me puedo quejar. Tuve buenos resultados al final del trimestre, mis padres se alegraron mucho y yo conseguí ese propósito. Ellos no me exigen que haga más, solo me piden que haga lo que pueda. Pero yo no solo lo hago por ellos. Vale, me alegra verlos contentos conmigo, pero yo era la que me exigía más y más... y creo que me exigí demasiado, y ellos no lo pasaron muy bien viéndome tan nerviosa y preocupada...
Pero mi vida no acaba en el instituto. También me pongo otras metas fuera de clase, pero algo más amenas. Aunque cuesta, claro, pero me gusta, por ejemplo la guitarra, la lectura... Todo es poco y nunca dejamos de aprender cosas nuevas.
En cuanto a temas más personales... He pasado por malas rachas y mi madre es la que más lo notó (puesto que la mayoría de los conflictos fueron con o por ella, aunque nada, solo tonterías... lo típico de cualquier quinceañera), pero ahora mismo no estoy pasando por un buen momento, y creo que esto se está notando demasiado en clase... ahora no, pero en cuanto empiecen los exámenes y me de cuenta de las pocas cosas de las que me he enterado por estar sumergida en mi mundo ya me podré poner las pilas...
Nose bien como responder este ejercicio, puesto que no es ninguna meta en la que he fracasado, pero sí los chascos que te llevas y los palos que da la vida, que se empeña en joder aún más a los que ya lo estaban, sin darlos tiempo a levantarse.
A las pocas que conocen mis sentimientos (mis AMIGAS, gracias por estar ahí), quizá las parezcan problemillas sin importancia porque hayan pasado cosas peores, o quizá estén un poco hartas de aguantar el mismo royo todos los días, pero aún así me piden que se lo cuente y que me desahogue, y luego me consuelan y apoyan... Pero solo es eso, tonterías que se juntan, y la edad... que de cualquier cosa hacemos un mundo. Pero sea como sea, me viene muy bien ese cariño que me dan; siempre lo necesito, y ahora más. Y es algo extraño, cuanto más daño me hace pensar más me gusta hacerlo... es irónico, pero me gusta de vez en cuando (muy a menudo últimamente, demasiado) encerrarme en la soledad de mi habitación, escuchándo música (toodo el día: en el ordenador, en el mp3, en el cassette...) y pensando... llorando, dibujando, escribiendo, etc. Pero espero que no dure mucho porque estoy cansada de llegar a casa y tener que fingir esa sonrisa forzada y de contestar mal de vez en cuando sin querer, cosa de la que luego me arrepiento.
Pues eso, a luchar por seguir adelante y a superar los problemas, que te hacen ver que estás vivo y en el fondo me hacen ver las cosas buenas. No hay mal que por bien no venga.

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