lunes, junio 11, 2007

Despedida...

Bueno, ya finaliza el curso... ¡creí que nunca acabaría de exámenes!
Debo decir que este curso ha sido uno de los mejores, he estado con mis mejores amigas, he tenido buenos compañeros y buenísimos profesores... ¡Los mejores!.
Me gustaría mucho agradecerles a todos, y sobre todo a Ignacio... que nos hizo reflexionar sobre cosas que nunca nos habríamos planteado, intentando hacernos crecer cada vez más como personas, ayudándonos a madurar y a darnos cuenta de lo que queremos.
No tengo mucho más que decir... creo que sobran las palabras.
Y puesto que una imágen vale más que mil palabras, en cuanto tenga las fotitos que haré en la última semana de clase, como no, las pondré aquí... para poder recordar siempre esa clase de 4º de la ESO, para muchos la última en el instituto.
Suerte a todos con vuestro futuro e intentad elegir la opción correcta.
¡Hasta siempre!

El traje del emperador

Seguro que todos conocéis el cuento del traje del emperador.
Cuenta como un caprichoso emperador mandó hacer el traje más bonito del mundo, llamando a todos los sastres que lo daban por imposible, por miedo a no ser de su agrado.
Uno de ellos, siendo muy inteligente, dijo que sería él quién le haría; le tomó medidas y le hacía probársele, diciendole que era un traje hecho con un hilo especial, que sólamente las personas inteligentes podían verlo y apreciar su belleza. Lo que el emperador no sabía es que no era ningún traje...
El emperador, no pudo decir que no le veía para que no pensasen que no era inteligente, y alababa la belleza del supuesto vestido. Cuando salió con él todos decían que era muy bonito... ya que él así lo decía, y nadie se dio cuenta de que les habían metido en la cabeza esa idea y no se paraban a pensar. Hasta que alguien que no había oído hablar de ello se burló porque el emperador estaba desnudo... y ahí fue cuando todos se dieron cuenta el emperador quedó humillado. Para ese entonces el sastre ya estaría muy lejos...
Pues lo mismo pasa hoy en día con todo. Te meten cosas en la cabeza engañándote, a través de los medios de comunicación sobre todo; diciendote lo que es bueno y bello, y que, en realidad, no lo es. Pero qué más da... si cuela cuela...
Esto es muy triste, ya que a penas nadie piensa por sí mismo... muy pocos se dan cuenta de lo que en realidad les gusta, lo que vale la pena, porque sale un tío en la radio diciendo que esta o la otra canta genial, está buenísima y es simpática... cuando en realidad es una estúpida prepotente que no sabe cantar y que está hecha de plástico.
Pasa a menudo, sobre todo en la televisión y en el mundo de los "famosillos", esta gente de hoy en día que sale en la televisión sin merecer la pena, pagándoles un pastón para que luego cuenten su vida privada y encima, en la mayoría de los casos, no sea cierto lo que dicen.
Moda, música... todo es igual. ¿A caso crees que a la mayoría de las jovencitas que visten "a la moda" las gusta lo que llevan? Muchas veces ni si quiera saben si las gusta o no... A menudo oyes: "me he comprado una camiseta de estas que se llevan ahora, como la de...", en lugar de decir que las gusta mucho.
Una modista sabe que una mujer es mucho más bella por lo que oculta que por lo que enseña, simplemente insinuando. Una chica en minifalda es mucho más atractiva que una que va en bragas...:
"Horror vacui" ("miedo al vacío") quiere decir que la mente humana tiende a rellenar huecos. Cuando tú no ves algo, tu mente sí lo ve, se lo imagina.

Salón de belleza


En esta clase se explicó la importancia que tiene la belleza para nosotros.
Para ello, una alumna tuvo que salir para ser la víctima... quedándose en manos de nuestro Llongueras particular y demostrar lo que trataba de decirnos.
Las cosas ordenadas expresan belleza. La simetría, la igualdad y la repetición son las claves para que algo sea o nos parezca "bello": como en la música (casi todas las canciones se repiten según unas reglas; el ser humano consta de muchos de sus órganos repetidos: dos ojos, dos orejas, dos orificios nasales...). Si algo no se repitiese y quedase desequilibrado, desigual, reflejaría dolor, desorden, fealdad.
No te sueles enamorar a primera vista de algo desequilibrado... tiendes a ser atraído por cosas bellas, es decir, ordenadas, iguales, simétricas... Incluso las mezclas de colores en la ropa, el conjunto de formas geométricas de las figuras... y no solo físicamente, aunque es posible que algo parezca bello y luego, no lo sea tanto como creemos.

domingo, junio 03, 2007

Juego del amante y el amado (el amor-la belleza)


El amor consta de dos elementos fundamentales; El amante y el amado.
El amante es el que toma la iniciativa. Es el que sufre por el otro, el que necesita del otro para ser feliz. Es, digamos, al que le ha tocado la parte más dolorosa.
El amado, en cambio, es el que es querido. Pero no por eso es la parte más fácil... pues debe serle fiel. El amante que deja de amar sufre menos que el amado que es dejado de amar. Pues tú puedes querer a una persona y olvidarla, como ocurre muchas veces. Pero si eres dejado de amar, si esa persona ya no siente lo mismo por tí... si todo se acaba, duele mucho más.
Pero en el amor, esto puede cambiar, de hecho, debería cambiar: Pasar de amado a amante, de amante a amado; que el amado no pueda vivir sin el amante, por lo que ambos serían las dos cosas.
El amor ideal es que los dos sean lo mismo, amante y amado en uno solo, en cada uno de los dos.
La expresión máxima del amor, el gesto más bonito es descansar en el otro, apoyar la cabeza en su pecho y confiar completamente en la otra persona. Sentir su corazón latir, poner tu cabeza en su pecho y descansar... sin importar el tiempo, deseando que ese momento dure eternamente. Eso sí es felicidad.
En cambio, el dolor de los que no son amados mueve el mundo para mal.
Y esto es lo que une estos dos temas principales (amor y belleza); Lo que realmente buscamos es la belleza de sentirse plenamente amados.

El amor (La medida)

Buenas. Hace bastante tiempo que no escribo nada, pero estamos tan liadillos últimamente...
Me gustaría escribir algo sobre la tercera y última evaluación, aunque sea un poco el resúmen de varias entradas sobre el tema establecido: el amor.
Vimos como había varios tipos de amor: el amor a uno mismo, Storgué (hacia objetos, animales o gustos personales), Philia (de padres a hijos; no se escoge), Amicitia (amistad; se escoge, no es reemplazable), Eros (atracción con finalidad afectiva; no debería elegirse), Cáritas (caridad; amor al ser humano: en beneficio de los necesitados, gratis y sin interés ni amistad).
También vimos un apartado muy interesante, imprescindible diría yo en nuestra vida diaria: LA MEDIDA DEL AMOR.
Esto es en lo que más me voy a centrar en esta entrada, aunque sea simplemente un breve comentario sobre ello.
Como todos, al leer el título habrás sentido curiosidad por descubrir cómo se puede medir el amor. Pues la medida del amor es, sin duda, el sacrificio.
El amor se puede medir según lo que estás dispuesto a dar. Reflexiona un momento... piensa en lo que has llegado a hacer por amor (cualquier tipo de amor), intenta recordar esa locura que hiciste, si te arriesgaste alguna vez, lo que diste sólo por amor.
Piensa también en una persona que te quiere (o que crees que te quiera). Seguro que, si te quiere de verdad, algo habrá hecho por tí... alguna vez se habrá arriesgado. Aunque sea simplemente no quedar contigo o no incitarte a salir por que tenías que estudiar para ese exámen tan difícil... y a pesar de morirse de ganas de verte, prefirió que te quedases en casa estudiando; por tu bien. Tú también lo habrás hecho alguna vez, con algún amigo por lo menos. Así demuestras que no eres tan egoísta, que eres capaz de fastidiarte por hacer bien a otro.
Cuidado, que no estoy diciendo lo que es el amor, sino cómo se mide. Pero, te preguntarás: ¿Y cuál es la medida máxima del amor, el mayor sacrificio?
La máxima medida del amor es, sin duda alguna, el amor sin medida...