Ejercicios de las entradas anteriores
a)¿Has hecho hoy alguna cosa que no querías hacer, pero no has tenido más remedio? ¿Qué crees que te ha obligado?
Sí. Creo que diariamente tenemos que hacer cosas que no deseamos o que no nos apetecen mucho... pero no hay otra opción, o bien lo hacemos porque sea lo mejor para nosotros. No se me ocurre ningún ejemplo bueno ahora mismo, pero supongo que cualquier tarea que sea más o menos obligada nos cuesta más hacerla... Nadie tiene ganas de llegar a casa después de seis horas de instituto y ponerse a estudiar, leer y hacer los deberes. Muchos directamente pasan, sin embargo, yo se que lo tengo que hacer si quiero que me vaya bien en el instituto; Se que el trabajo diario cuenta, y que no puedo ir atrasando tareas porque luego será más difícil sacar buenas notas, y esa es una de mis metas. Ya no por mis padres, por que me vayan a regañar si suspendo o que se vayan a poner muy contentos si tengo sobresaliente, sino por mí misma. Así es como lo hago, esa es un poco mi forma de olvidarme de que es una obligación, puesto que así cuesta más realizarla, yo me pongo mis metas e intento conseguirlas a toda costa. El problema es que nunca te conformas, no te conformas con un notable pudiendo haber tenido sobresaliente, siempre quieres más. Por eso creo que la primera que me obliga a realizar mis actos soy yo misma, si me beneficia o no, y en segundo lugar si beneficia a las personas que tengo al rededor.
b) ¿Has desobedecido alguna vez? ¿Has desobedecido alguna vez, aunque supusiera un castigo, pero has considerado que hacerlo era lo correcto? Explica el caso.
Si. No me gusta desobedecer a mis padres la verdad, más que nada porque respeto sus decisiones y se que lo hacen por mi bien, y en muchos casos estoy de acuerdo con ellos. Ellos me han educado bastante bien creo, y no quisiera decepcionarlos ni causarles problemas. Claro, que todo el mundo se equivoca, y se bien que no siempre tienen razón y no siempre estoy de acuerdo con sus decisiones, por lo que alguna vez he hecho cosas que se que no les gustarían, arriesgándome a que se pudiesen enterar, y ya no es el castigo, a mi eso me da igual, a parte de que no me suelen castigar (quizá porque no tienen muchos motivos) pero sí perder la confianza en mí, y eso es lo que más me disgustaría. Cuando me regañan hay veces que me siento culpable, que lo acepto y pido perdón, pero hay otras que no me arrepiento porque creo que no me entienden lo suficiente, pero intento no hacer cosas de las que de verdad me pueda arrepentir, puesto que la confianza que tienen en mi es lo que considero más importante.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home