miércoles, septiembre 27, 2006

El juego del "Obedezco órdenes"

Hoy hemos hecho un juego que consistía en escoger una opción de todas las que te daban, que eran estas:
-OBEDEZCO: te garantiza aprobar la 1ª evaluación con la condición de hacer lo que te mandaba el profesor.
-ESTOY LIBRE: te quedas igual que estás, no te arriesgas a jugar.
-SOY LIBRE... PARA ELEGIR: metes la mano en una bolsita y sacas una tarjeta en la que te puede poner cualquiera de estas cuatro:
  • Dame la mano
  • Dame un abrazo
  • Dame un beso
  • Te doy una colleja

Podías aceptar hacer lo que te dijera la tarjeta al compañero que te había sacado o podías retirarte con el comodín, la opcion de "obedezco", puesto que depende la elección que hicieras te jugabas un aprobado, un suspenso o un sobresaliente, sin saber cuál era cada uno.

Yo escogí y me tocó " Te doy una colleja", y preferí no arriesgarme y escoger el comodín, puesto que no me parecía que el sobresaliente se escondiese en esta opción... no es muy ético dar collejas a un compañero.

Pues ya he explicado como iba el juego, una simulación de la vida real, en la que se te presentan ocasiones en las que has de elegir: hacer lo que te digan, sin oportunidad de ver lo que podría pasar; permanecer así, pensando que eres libre de hacer lo que quieras pero en realidad no luchas por lo que quieres; o arriesgarte para intentar conseguir algún propósito sin saber si lo vas a conseguir o no, lanzarte sin estar seguro de nada, movido simplemente por la curiosidad o por ese ansia de conseguir lo que quieres.

Se que es complicado de entender, y por eso nos lo mostraron con un juego, en el que yo preferí asegurarme, quizá porque de algún modo sabía que era la opción más correcta. Pero no siempre soy así. Muchas veces prefiero arriesgarme si es algo que de verdad vale la pena, total... hay veces que no hay tanto que perder... y quizás salgas ganando. En mi opinión, cada uno debe hacer lo que crea, si sientes que no estas seguro y prefieres no arriesgar nada para no poder arrepentirte después, es mejor dejarlo así... pero no pararás de preguntarte si lo hubieses conseguido, o por el contrario, habrías fracasado. Si de verdad quieres conseguir algo, intenta alcanzarlo.

sábado, septiembre 23, 2006

Libertad de expresión. (Parte II)



La manera de exteriorizar la forma de ser y los gustos de muchas personas es mediante la forma de vestir. Todo el mundo reconoce a un punki, un hippie, un heavy, etc., cuando lo ve. Claro que también hay personas que prefieren vestir con normalidad por diversos motivos: porque les guste la moda, por no querer destacar demasiado...
No creo que la forma de vestir sea para nada algo que pueda ofender a nadie, por lo menos no por llevar ropa, colgantes, etc con el logotipo anarquista, comunista, la bandera de españa o la típica hoja de cannabis, grupos, y con frases graciosas o que defienden tus ideales, ya que estos ejemplos son los más abundantes ahora mismo.
Cada uno tiene la libertad y el derecho de ir como quiera. Pero todo tiene unos límites, está claro que no veo bien que haya gente que lleve los típicos comentarios racistas o alguna frase que pueda ofender a alguien, pero no creo que unos simples dibujitos puedan hacer mal a nadie, y mucho menos creo que llevar camisetas de ciertos grupos puedan inducir al satanismo y absurdeces de ese tipo que he llegado a oir, cuando son simplemente grupos de rock, ni siquiera góticos, ¡y mucho menos satánicos! porque tener que oir que Led Zeppelin lo eran ya si que es fuerte... Además, a mi me gustan ese tipo de camisetas con frases y con grupos musicales.
Es cierto que hay gente a la que no le hace gracia, puede que a algunos profesores o padres de otros alumnos que lo vean mal, pero estando en un instituto público creo que no debería haber problemas de ese tipo, ya que hasta ahora no ha habido ninguno.
Mi opinión es que no creo que afecten mucho a los demás que lleves un colgante de marihuana, ni una camiseta en la que aparezcan otro tipo de palabras... mientras no ofendan al prójimo ni a distintas culturas, religiones... Y me parece muy bien que cada uno vista a su manera y exteriorice de esta manera sus ideas.

Libertad de expresión. (Parte I)

Ayer me hicieron reflexionar sobre algo a lo que nunca había prestado demasiada atención. Todos sabemos que hay que ser duros y fuertes para poder seguir adelante, y que ya no te puedes fiar ni de ti mismo, y estas son el tipo de cosas que te impiden exteriorizar tus sentimientos y que no tratemos a muchas personas como se merecen ni las demos las gracias por su ayuda.
¿Cuántos de nosotros le repetimos a nuestros padres el aprecio y cariño que los tenemos? ¿Alguna vez les damos las gracias por todo lo que han hecho por nosotros? ¿Les decimos a nuestros amigos lo mucho que apreciamos su ayuda y el estar ahí en todo momento como se lo merecen? La respuesta es simple, NO.
Alguna vez puede que lo hagamos, pero siempre suena a "cursi" o a algún tipo de interés... seguro que si alguna vez alagas a tu madre te preguntará que qué quieres, o pensarán que nos pasa algo.
Nos creamos una máscara, una armadura que impida a los demás ver nuestro como somos en realidad. Intentamos ser más duros, quizá por miedo a que puedan hacernos daño o traicionarnos cuando menos nos lo esperamos, o quizá porque nos da vergüenza expresarnos, por el qué dirán, por si pensarán que somos demasiado blandos o demasiado "moñas".
¿No os sentiríais alegres si algún amigo os da las gracias por la ayuda que le habéis prestado? Yo creo que sí, y si no sientes lo mismo y te ríes de él/ella por exteriorizar sus sentimientos, es que no mereces en verdad su amistad.
Yo soy demasiado sentimental, sí, y me encanta estar junto a las personas a las que quiero y poder decirles lo mucho que me hacen falta y cuánto les hecho de menos en el caso de que estén lejos, y si hay que decirlo lo digo, porque no hay nada más bonito que escuchar un "te quiero" de alguien que te importa.

jueves, septiembre 21, 2006

Primer día de clase... (Las apariencias pueden engañar)


Buenos días.
Hoy estreno este blog y... esta de la foto soy yo. Aunque tengo otro espacio desde hace ya tiempo en el que escribo muy a menudo, y que, aunque tengo mucha mierda escrita que no me vale, solo lo hice por aburrimento o por rellenar, también es cierto que tengo alguna que otra reflexión y muchas cosas sobre mí, pero esto no es lo que yo quería anunciar.

Hoy es también el comienzo de las clases, y por primera vez curso 4º de E.S.O, y espero que por última.
No hemos hecho mucho hoy, pero sí he aprendido algo con el profesor de ética(que fue el que nos mandó hacer el blog), y que me ha hecho reflexionar, es que siempre jugdamos a las personas según nuestra primera impresión. Esto es algo de lo más normal para todos, pero no está bien, como bien dijo, no es justo para esa persona. Yo conozco poca gente de mi clase este curso, tan solo dos son de mi pueblo, de fuera conozco a pocos y con algunas compañeras me tocó otros cursos y nos llevábamos bastante bien, pero, por desgracia, se perdió un poco el contacto.
A lo que quiero llegar es a que estamos acostumbrados a mirar por encima del hombro, a decidir por nuestra cuenta como es una persona, simplemente por su manera de vestir o de hablar, sin darles una oportunidad de demostrar si en verdad vale la pena conocerlas, y que en la mayoría de los casos nos equivocamos y luego nos acabamos llevando... dpm con ellos.
A mi no me gusta judgar de esa manera, puesto que soy la menos indicada para hacerlo, sobre todo respecto a la forma de vestir (os habréis dado cuenta de que voy "a mi bola" y no me importa lo más mínimo lo que puedan decir o pensar los demás), pero sí peco a veces en sacar conjeturas sobre alguien simplemente por que me de la impresión de que "no le caigo bien", todos nos montamos de vez en cuando nuestras películas... algunos ganan a Almodobar.
A si que prefiero esperar unos días y relacionarme con todos mis compañeros, porque también es cierto que me encanta hablar y relacionarme con todo el mundo, conocer gente nueva... (con tal de hablar, hasta con los cuadros si hace falta), y espero que nos llevemos todos mínimamente bien.
Con esto concluyo mi recibimiento y espero que os haga reflexionar un poquito... y poco a poco intentaremos mejorar esas partes de nosotros que nos crean ciertos problemillas sociales.