martes, noviembre 28, 2006

LA CANCIÓN DEL ESCORPIÓN



Continuamos con la entrada anterior, pero lo he separado para que no sea tan largo y no se haga tan pesado leerlo... así distinguimos entre una clase y otra, aunque el tema trate de lo mismo.

A esta clase, Ignacio se llevó la guitarra (un poco escasa de cuerdas, puesto que solo tenía 5) y nos cantó una canción sobre la marcha, improvisando. Este es uno de los dones que tiene nuestro profesor... la capacidad de hacer de reir e inventarse cosas para divertirnos. Pues bien, no voy a subir la letra de la canción, aunque valga para próxima canción del verano 2007, pero sí voy a intentar contaros un poco la idea de lo que quería explicarnos.
El escorpión es un animal peligroso cuya picadura es mortal, por lo que en países pobres de ciertas zonas del mundo (sobre todo desérticas, donde abundan mucho), muchos niños mueren a causa de las picaduras de estos "bichillos". Las madres optaron por enseñarles a sus hijos que era "malo", y que debían matarlo (claro, con una piedra, porque si se lo intentan cargar de un pisotón sin tener ni zapatos...). A los niños les acabó divirtiendo este juego y jugaban a la caza del escorpión, buscándolos y acabando con ellos.
Así llegaron las plagas de insectos que antes no abundaban tanto porque servían de alimento a nuestro protagonista de hoy... se rompió el equilibrio, y las madres tuvieron que buscar otra forma de decirles a sus hijos que no fueran matándolos a todos, sino simplemente al que vieran cerca y pudiera ser peligroso.
Con este ejemplo podemos ver como el escorpión no es "malo", como se lo intentaban meter en la cabeza. Es peor el remedio que la enfermedad. El escorpión es bueno en el medio en el que vive, pero es peligroso para las personas. Su veneno es bueno para él, le ayuda a sobrevivir; y muchas personas hacen medicinas con este veneno (en pequeñas dosis, inmuniza).
No hay nada absolutamente bueno ni nada absolutamente malo. No hay que dejarse engañar como niños pequeños cuando te dicen todo lo que está bien y es bueno y lo que está mal (maniqueismo: distinguir entre el bien y el mal). Hay que ir más allá y buscar todas las posibilidades.
Como la charla que nos dieron sobre la violencia de género, en la que nos intentaban meter en la cabeza unas ideas que no eran del todo correctas... demasiado extremistas diría yo.
La naturaleza del bien es muy complicada, no puedes simplificar en la realidad lo bueno y lo malo, aunque sea más cómo hacerlo así.
Hay violencias positivas, como puede ser empujar a una persona al suelo si ves que va a pasar un coche que le puede atropellar. A veces es peor quedarse quieto que ser violento (como hace una madre cuando regaña a su hijo evitándole que sufra algún daño por ir a meter los dedos en un echufe... lo hace "por su bien").
Cuando sepas distinguir que todo tiene parte buena y parte mala y ver la realidad, entenderla, habrás madurado (una discusión con tu padre puede ser buena, te hace ver un error y darte cuenta de quién llevaba razón y por qué). Y dejarás de ser manipulado y de vivir en la ignorancia, no dejarás que te traten como a un bebé.
El que triunfa en la vida es el que sabe simplificar las cosas complejas, aunque es muy complicado hacerlo...

EL SALMÓN ES BUENO, Y LAS COLEGIALAS TAMBIÉN


Hola de nuevo. Llevo varios días sin escribir porque no tengo mucho tiempo, ando un poco liada... así que voy a escribir en un par de entradas lo que hemos dado en dos clases, el día 17 y el 24 de Noviembre: "El salmón está bueno, y las colegialas también" y "La canción del escorpión"; por lo que resumiré un poco e intentaré sacar la conclusión evitando detalles que no sean muy necesarios.

El profesor nos llevó a clase un cartel de unas chicas... ligeras de ropa digamos, típico de la empire, al que titulaban "Las colegialas". Lo fue pasando en clase para que lo viéramos, y se percibe rápidamente la opinión de los alumnos... Como las chicas lo pasaban sin mirar si quiera (quizá por que no las pareciese bien, porque no las llama la atención o por lo que pensarán los demás si lo observa con más detenimiento), en cambio en los chicos hubo diversas reacciones.
Esto aunque no lo parezca tiene mucha tela... El cartel es bueno en cuanto a función, porque atrae y llama la atención. Hay una bondad en ello, porque el que va a la empire atraído por ese cartel es porque siente que está bien. Todas las cosas que nos atraen es porque vemos un bien en ello; tu corazón es atraído (el pondus).
En cambio, es malo en cuanto a moral para muchas personas. No todo el mundo ve con buenos ojos un cartel de tías en pelotas (encima las llaman colegialas) en la puerta de un instituto...
Al igual que el salmón, que para mí está buenísimo y es bueno. En cierta cantidad todo puede ser bueno... lo que no es bueno es abusar de nada. En cambio puede haber gente que no lo tolere o que simplemente no le guste; para esa persona no es tan bueno.
Aunque todo puede tener su lado bueno, también es cierto que hay bienes mayores que otros: El bien que hace a una persona fumar (porque le gusta) es menor que el de no fumar (que le puede salvar la vida).
Nuestro corazón es atraído proporcionalmente más a lo que es bueno.

miércoles, noviembre 15, 2006

PONDUS






Hace unos días que debería haber escrito esta entrada, pero andaba demasiado liada con los exámenes y a penas tenía tiempo para conectarme.
El otro día hablamos en clase sobre el corazón, el peso del corazón.
"Amour meus, pondus meum"; o lo que es lo mismo, "Mi amor es mi peso". Es la ley que indica que tu corazón es atraído por otros y atrae a otros. El amor es el peso del corazón.
Este tema es complicado de explicar, pero lo entendí fácilmente con ejemplos que puso el profesor. Como cuando no sabes que hacer en la vida, y no te estás dando cuenta de lo bien que se te da hacer algo. Puede ser que tengas la habitación llena de fotografías, que te encante ir con tu cámara a retratar paisajes, pero lo tomes solo como algo que te gusta hacer en tu tiempo libre, y no te das cuenta de que ese puede ser tu destino.
El corazón es ese niño que tira de ti indicándote hacia donde quieres ir. Muchas veces te ciegas y no lo ves, lo ignoras sin querer; otras, en cambio, lo ignoras a posta, a sabiendas que te gusta mucho y se te da bien o de que debes escoger ese camino, pero intentas evitarlo por otros motivos. Muchas veces se producen enfrentamientos entre la cabeza y el corazón, entre la razón y el amor.
Muy típico de las telenovelas encontrar al chico de tus sueños, pero tras varios sucesos y crisis amorosas intentas evitarle y rechazarle, por orgullo o porque crees que no es lo más conveniente, pero tu corazón te está pidiendo a gritos correr hacia él.
El ejercicio que nos puso ignacio para desarrollar y ayudarnos un poco a encontrar nuestro camino fue formulando la siguiente pregunta:
¿Cuál es el pondus de tu corazón? Es decir, ¿a dónde te lleva tu corazón cuando es libre?
Pues bien, voy a contestar lo que pude escribir en clase y si se me ocurre algo que añadir...
A mi siempre me ha llamado la atención todo lo relacionado con el arte. Siempre me ha gustado la música, la pintura, el diseño...
Cuando era muy pequeña me aprendía las canciones de Disney y me iba a casa de mi abuela a cantárselas, una tras otra.
Nunca me han gustado las "canciones del verano" ni lo que les gustaba a los demás si no lo consideraba bueno ni "me llenaba", por mucho que estuviese de moda; siempre he sido distinta a mis amigas respecto a gustos. Cuando me di cuenta los tuve más claros.
Me gusta cantar y tocar, aunque sea difícil aprender e incluso aburrido al principio, me siento tan feliz cuando avanzo un poquito o me enseñan otra escala cada vez más compleja...
También me ha gustado siempre dibujar y diseñar; Tengo la habitación repleta de dibujos, por todas las paredes, hasta en el techo...
En cada momento, con cada estado de ánimo, la inspiración llega de diversas formas, llevándote a dibujar algo determinado.
Por otro lado siempre me ha interesado la historia, los idiomas, la arqueología... Está claro que he de seguir por el camino de las letras, ya que me encanta hablar, inventarme historias, escribir poesía, canciones... relacionadas con el amor, con épocas históricas pretéritas, con temas misteriosos y fantásticos.
Creo que soy demasiado ilusionista, pero cuando me empeño en hacer algo lucho al máximo por ello y en ocasiones lo consigo.
Aunque digan que de la ilusión no se vive, a mi me ayuda mucho, me motiva y me anima a seguir adelante con lo que me gusta... Puedo vivir por una ilusión.

viernes, noviembre 03, 2006

Se aprende caminando

El viernes partimos temprano hacia la sierra, para caminar, caminar y más caminar, por lo que todos desayunamos bien para reponer fuerzas y emprender la marcha.
Fue una dura jornada... y todo empezó al bajar del autobús en una especie de aparcamiento muy mono con arbolitos...
No nos dijeron los kilómetros que tendríamos que recorrer, nos engañaron diciéndonos que eran 9 de ida y 9 de vuelta, hasta que dijeron que eran unas tres horas de marcha si íbamos como hasta entonces a unos 4 km/h... total, 12 km para subir y otros 12 para bajar.
El plan era subir y hacer alguna parada para comer a mitad de camino; más tarde, ya casi en la cima, parar a descansar unos minutos y quién no quisera o no pudiera terminar el trayecto permaneciera ahí junto con un monitor hasta que bajaran los demás. Se pensaban que solo iban a conseguir subir 4 o 5, o más bien nos lo decían para picarnos y que nos esforzáramos.
El paisaje era precioso, creo que nunca había visto algo igual... cascadas y cataratas por encima de nosotros callendo entre formaciones rocosas donde se proyectaba el arco iris, cuevas y formas en las rocas formadas por el agua... con este paraíso seguimos todo el trayecto del río, donde saqué mil fotografías dignas de postal.
Cuando paramos a comer se acercaron un par de cabras a las que alimentaron algunos alumnos con sus bocadillos, que por comer se comían hasta las cámaras. Como no, Jony fue quién se atrevió a ordeñarla y beber.
Horas de duro camino cada vez más empinado, pendientes y laderas llenas de rocas y piedras... un pie en falso y al suelo. Lo peor fueron los cambios de temperatura constantes, todo el rato quitándote y poniéndote chaquetas.
Por fin llegamos al sitio de parada, donde ya no era obligatorio subir.
Desde un principio sabía que iba a subir, o por lo menos que lo iba a intentar; por muy duro que fuera, no me podía quedar ahí. No podía renunciar o sabría que me arrepentiría por no haberlo intentado.
De esta manera seguimos con el resto del camino casi todos, menos dos o tres personas. El principio de este último tramo fue muy difícil, demasiadas rocas en el suelo y demasiada pendiente (creo que tenía las señales en los pies de pisar tantos "picos" y cantos). Al subir todo fue más fácil y calmado; el camino era más ancho, llano y ameno, hasta había túneles y cuevas excavadas en el interior de la montaña para atravesarla... a oscuras, fue divertido.
Por último y para rematar el camino vimos un zorro (o zorra, no entiendo de eso) al que también dimos pan y sacamos varias fotos. Por fin llegamos a la dichosa laguna y nos sentamos a descansar y a comer... ¡ya lo habíamos conseguido! Estuvimos un rato descansando en el que "Guana" y "la china" se metieron en la laguna, que estaba congelada, y luego reunimos ánimo para emprender el camino de nuevo.
Claro que ahora quedaba lo peor... retroceder sobre nuestros pasos. Por mucho que fuera bajar, ya no había la misma emoción... ya lo habíamos visto todo.
Bajar, bajar y más bajar. Numerosas fueron las caídas (¿quién no vio caer a Paloma? Y yo tambien me caí).
Ya no sabía ni donde estaba, ya todo me daba igual... cada paso significaba estar más cerca del final, ya había conseguido mi propósito, ahora ya no me podía rendir, solo tenía que resistir para poder llegar al albergue y descansar.
La verdad es que me lo pasé muy bien en el camino de vuelta... decía tantas tonterías debidas al cansancio que ya ni me acuerdo lo que hablaba.
Ignacio y Fernando animandonos el camino con sus canciones y el nuevo himno del I.E.S Juan de Lucena... debería haberlo grabado en el móvil... y las canciones a Alejandra y cosas similares... era digno de escuchar (esto se lo perdieron los que se adelantaron en el camino).
Cuando por fin acabó la caminata, anocheció en medio del bosque esperando al autobús. Allí los chicos vieron una vaca... una gran vaca mejor dicho y como no, corrieron detrás de ella. La vaca vino hacia nosotros desorientada y todo el mundo empezó a correr de un lado para otro gritando. Yo vi a Ignacio ahí parado y como sabía que es peor correr y armar escándalo me fui hacia donde estaba... intenté sacar alguna foto pero salieron oscuras, pero sí se la pude sacar a Ismael subido a un árbol. Las vacas no hacen nada, solo que tenía unos cuernos larguísimos y al estar asustada podría haber algún accidente con alguien que se pusiera delante.
Al llegar al albergue fuimos a cenar y después estuvimos un rato en el patio con los profesores. Ignacio montó un numerito bastante emotivo con respecto a la película que "habíamos visto" (tres personas). Los que la vimos nos dimos cuenta enseguida de que no era real, pero aún así fue bonito. Algunos lloraron bastante. Después tuvimos bastante rato libre, en el que yo preferí irme a dormir porque no podía más... cuando de repente me despiertan unas voces y luces y dos muchachos que llegaban a mi habitación gritando con las demás compañeras. Preferí ignorarlos y volver a dormir.
Al día siguiente subimos en el autobús a eso de las diez de la mañana para regresar a nuestros pueblos... Hicimos una parada para comer en un área de servicio de Puertolápice (Ciudad Real), donde después de comer estuvimos esperando a los profesores sentadas en una acera... y ahí fue, ahí fue donde saqué la cámara de fotos ya sin batería para hacer una última foto y rematar el viaje. Ahí fue también donde se debió quedar... para no aparecer. (Si, me he dado cuenta de las ganas que dan a veces de retroceder y poder hacer algo para cambiar el presente y el futuro... pero ya no hay remedio). Bueno, lo pasé muy mal esa tarde, pues yo llegaba a mi casa muy cansada y con ganas de estar con mi familia, directa a la mochila para sacar mi cámara y pasar las fotos al ordenador... No supe como reaccionar al ver que no estaba; no sabía si gritar, llorar o quedarme ahí parada sin parpadear si quiera... Ya está superado porque se que hay cosas peores, y de los errores se aprende. Aunque a mi lo que más rabia me dio fue perder todas las fotos... todos los recuerdos de esos cinco días, me encanta la fotografía. Y más aún que por la propia cámara me encontraba mal por ser consciente de la ilusión que le había hecho a mi padre regalarmela el domingo anterior para llevarmela al viaje. De que no la había soltado en los cinco días y la traté con sumo cuidado... y justo el último día y ya a mitad de camino, en un pequeño descuido debido al cansancio y el sueño... Pero bueno, "No hay mal que por bien no venga", siempre podía haber sido peor.
Aprendí muchas cosas en el viaje, pero sobre todo aquel. Me lo pasé muy bien con los profesores, me asocié con antiguos amigos o compañeros con los que había perdido un poco el contacto, conocí mejor a otros nuevos con los que a penas había hablado... Me llevé muchas sorpresas. Pero sobre todo aprendí que "el que quiere, puede"; que nunca debes decir que no puedes, pues si te convences a ti mismo de que si que puedes, lo conseguirás.

jueves, noviembre 02, 2006

Jueves 26




El tercer día fuimos a Úbeda por la mañana. El viaje fue algo más largo de lo esperado para mí, pero bueno, llegamos. Allí nos repartieron unos mapas y tuvimos que recorrernos todo el pueblo sacándo fotos a las fachadas de los edificios históricos y nosotros delante, para ver qué grupo ganaba. A nosotros nos faltaron tres edificios por visitar, pero porque ya no nos dio tiempo y tuvimos que irnos. A mi me gustó mucho, y saqué más fotos de las que nos mandaban...
A las dos volvimos a montar en el autobús camino de Baeza, donde comimos (yo preferí comprarme un bollo casero de chocolate... pero otros optaron por comerse el bocadillo que llevaban) y fuimos a dar una vuelta, aunque no había mucho que ver. Cuando por fin abrieron las tiendas entramos a comprar algunos recuerdos, y a mi se me rompió el tarro de miel que llevaba porque chocó con lo demás que llevaba en la bolsa y tuve que entrar a comprarme otro a última hora... pero por lo menos aún estábamos allí y tenía remedio. A las seis y cuarto emprendimos el camino de regreso al albergue, donde llegamos ya de noche.
En el autobús nos pusieron una película que a mi particularmente me gustó mucho, y creo que fui una de las pocas personas que estuvo atenta todo el rato; "El club de los poetas muertos". Además era de Robin Williams y le considero un actorazo. No os la voy a contar, dejo que la veáis vosotros.
Por la noche, después de la cena, no hicimos la orientación que había planeada debido a que otros jóvenes que había en el albergue se marchaban al día siguiente y les prepararon algo de despedida, a lo que ya de paso asistimos nosotros también. Estuvo muy bien, como "Mundo" (que nos tuvo engañados hasta el último momento diciendo que le llamaramos maría y haciendo posturas y gestos...) manipulaba las cariocas, hacía malabares, etc. e incluso con fuego. Después nos pusieron el final de la película que no nos había dado tiempo a ver entera. La gente comenzó a marcharse porque estaban cansados, pero tres o cuatro alumnos y yo nos quedamos hasta el final, que fue muy bonito. Después David y yo ayudamos un poco a ordenar las sillas y nos retiramos a nuestras respectivas habitaciones, en la que estaban, tal y como me esperaba, despiertas y con la luz encendida... tanto sueño como tenían y luego no se durmieron hasta las tantas... vaya nochecitas que me dieron, asique luego estaba yo la primera levantándolas a todas.
Mañana continuaré con lo que hicimos el viernes y ya el sábado a la vuelta. Siento no tener aún fotos pero si alguien me las graba ya pondré alguna aquí y todas las que consiga en mi espacio.