jueves, noviembre 02, 2006

Jueves 26




El tercer día fuimos a Úbeda por la mañana. El viaje fue algo más largo de lo esperado para mí, pero bueno, llegamos. Allí nos repartieron unos mapas y tuvimos que recorrernos todo el pueblo sacándo fotos a las fachadas de los edificios históricos y nosotros delante, para ver qué grupo ganaba. A nosotros nos faltaron tres edificios por visitar, pero porque ya no nos dio tiempo y tuvimos que irnos. A mi me gustó mucho, y saqué más fotos de las que nos mandaban...
A las dos volvimos a montar en el autobús camino de Baeza, donde comimos (yo preferí comprarme un bollo casero de chocolate... pero otros optaron por comerse el bocadillo que llevaban) y fuimos a dar una vuelta, aunque no había mucho que ver. Cuando por fin abrieron las tiendas entramos a comprar algunos recuerdos, y a mi se me rompió el tarro de miel que llevaba porque chocó con lo demás que llevaba en la bolsa y tuve que entrar a comprarme otro a última hora... pero por lo menos aún estábamos allí y tenía remedio. A las seis y cuarto emprendimos el camino de regreso al albergue, donde llegamos ya de noche.
En el autobús nos pusieron una película que a mi particularmente me gustó mucho, y creo que fui una de las pocas personas que estuvo atenta todo el rato; "El club de los poetas muertos". Además era de Robin Williams y le considero un actorazo. No os la voy a contar, dejo que la veáis vosotros.
Por la noche, después de la cena, no hicimos la orientación que había planeada debido a que otros jóvenes que había en el albergue se marchaban al día siguiente y les prepararon algo de despedida, a lo que ya de paso asistimos nosotros también. Estuvo muy bien, como "Mundo" (que nos tuvo engañados hasta el último momento diciendo que le llamaramos maría y haciendo posturas y gestos...) manipulaba las cariocas, hacía malabares, etc. e incluso con fuego. Después nos pusieron el final de la película que no nos había dado tiempo a ver entera. La gente comenzó a marcharse porque estaban cansados, pero tres o cuatro alumnos y yo nos quedamos hasta el final, que fue muy bonito. Después David y yo ayudamos un poco a ordenar las sillas y nos retiramos a nuestras respectivas habitaciones, en la que estaban, tal y como me esperaba, despiertas y con la luz encendida... tanto sueño como tenían y luego no se durmieron hasta las tantas... vaya nochecitas que me dieron, asique luego estaba yo la primera levantándolas a todas.
Mañana continuaré con lo que hicimos el viernes y ya el sábado a la vuelta. Siento no tener aún fotos pero si alguien me las graba ya pondré alguna aquí y todas las que consiga en mi espacio.