miércoles, enero 10, 2007

Hacer leña del árbol caído

2ª EVALUACIÓN

"Leña del árbol caído" es lo que hacemos todos con mucha frecuencia, puesto que esta expresión quiere decir que nos aprovechamos de los malos momentos que tienen los demás para aplastarlos aún más, para pisotearlos y dejarlos por los suelos..., que no dejamos escapar una, y cuanto peor sea la situación de una persona, más disfrutamos hablando de ella, comentando su vida y sacando conclusiones a nuestro gusto (siempre exagerándo las cosas), destruyéndola del todo, en lugar de darla nuestro apoyo y ayudarla cuando más falta hace.
Deberíamos replantearnos esto, ya que a nosotros no nos gustaría que nos pasase. Yo llevo unos días un poco de bajón y no me gustaría que los demás se aprovecharan de mi situación para echárme algo en cara o disfrutar con mi sufrimiento (como casi siempre se hace), pero al menos se que tengo amigas y gente que siempre está ahí, y que con el paso del tiempo te das cuenta de quién vale la pena y quienes creías que eran amigos y luego... En fin, aprovecho ya para dar las gracias, y creo que no hace falta que diga nombres porque lo saben mu bien. Hasta hace nada yo no imaginé que iba a tener tantas AMIGAS. Creo que dudé llegar a tener alguna "de verdad".
Pues creo que todos deberíamos ser como esas personas que siempre te muestran su ayuda. Entiendo que no te puedes llevar igual de bien con todo el mundo y haya gente que no te caiga del todo bien, pero no por eso debes machacarlas aún más, sino por lo menos preguntarles, ofrecerles apoyo.
Es muy fácil ganarse la atención de otras personas contando chismes sobre los demás... pero antes de actuar, piensa. Intenta ponerte en su lugar antes de hacer o decir nada. Y si después de eso sigues sin querer prestarle ayuda, por lo menos no te rebajes al nivel de los actuales programas de televisión, de la prensa rosa y toda la basura televisiva y pasa de ello, sigue a tu bola sin hacer daño a nadie. No eches la gota que colme el vaso.

EJERCICIO:

Primer ejercicio para la segunda evaluación. Con arreglo a lo explicado en la entrada anterior, expón cómo ves, o como ve el mundo, estos tres acontecimientos de finales del año 2006: muerte de Pinochet, ahorcamiento de Sadam Hussein, enfermedad, posiblemente terminal, de Fidel Castro.

-Muerte de Pinochet: Poca gente es la que no ha hecho leña del árbol caído con este suceso. Sus seguidores lloraron su muerte y seguirán con sus ideales, pero quienes no lo eran... Cansada estoy ya de escuchar insultos hacia él y expresiones de alegría por su muerte. Yo la verdad esque no tengo ni idea de política, por eso no puedo opinar, y lo poco que se sobre Pinochet no me gusta nada... Pero lo dicho, no me rebajaré ni me regocijaré de los males ajenos. Yo pienso que la muerte no es un tema del que se puede hablar a la ligera... y nunca deseé la muerte a nadie por mal que hubiese echo. Tampoco digo que prefiera que esté vivo, asesinando inocentes e imponiendo su dictadura, pero nunca usaré esas expresiones de mal gusto que se oyen tan a menudo últimamente ni desearé bailar sobre la tumba de nadie.

-Ahorcamiento de Sadam Hussein: Como en todos estos casos, sus seguidores querrán venganza y lo seguirán aún después de muerto, pero otras muchas personas (la mayoría) que lo odiaban se alegrarán de su muerte y habrán apoyado que se llevase a cabo esta ejecución. Mucho mal hizo a miles y miles de personas, y por eso para sus víctimas y los familiares de estas será la mejor decisión que se haya podido tomar, pero personas como nosotros, que no hemos sufrido las consecuencias de su dictadura, también opinamos y hacemos ese tipo de comentarios...


-Enfermedad de Fidel Castro: Otro dictador más, otra persona que manda sobre el resto de su país y al cual se ven sometidas otras miles de personas... Más de lo mismo. Para unos será bueno, para sus seguidores, y otros muchos están pendientes de su enfermedad deseando que llegue la noticia de su muerte. Como ya he dicho, no me gusta la política ni meterme en esos temas porque no entiendo, y no me gusta hablar sin saber... Pero es igual que en los otros dos casos; la mayoría de las personas se regocijan y ríen de sus desgracias, aprovechando esos momentos de debilidad y enfermedad para acabar con ellos y desearles mal, y cuando se cumpla lo que deseaban, se alegrarán aún más. Siempre es lo mismo. La gente que tenga motivos para hablar bueno, pero los que no... Sería mejor callarse las cosas de vez en cuando, y aunque no puedas evitar sentir algo de desprecio, por lo menos se más respetuoso o piensa un poco antes de actuar.